miércoles 21 de octubre de 2009

La Argentina del boom exportador

Con la organización política de la Argentina a mediado de 1850, se fueron centando las bases para que se desprendiera de la economía de subsistencia y de la barbarie intelectual, dos características de la forma de vida del criollo.

Desde el primer presidente argentino, Mitre, seguido por Sarmiento, Avellaneda y Roca, principalmente, todos hicieron pie en la frase de Alberdi, "gobernar es poblar", y así, las políticas para fomentar la inmigración europea fueron pilares de cada uno de estos gobiernos. Existían otros puntos en comun que compartieron estos presidentes, como fomentar la educación, fortalecer el Estado Nacional, y organizar jurídicamente a la Nación.
Pero el punto de la inmigración es crucial para entender el desarrollo económico que comienza ya en la década del 60. Los inmigrantes europeos tenían la conciencia de que para prosperar debían trabajar duro. De hecho, eso mismo hacían en Europa, pero la mano de obra era tan abundante y los recursos naturales tan escasos, que su productividad laboral (y por lo tanto su paga) era mucho mas baja de lo que podía ser en América.
Al importar trabajadores europeos, La Argentina se iba asegurando de un espirítu trabajador dentro de su estructura social. Los inmigrantes no tardarían en cruzarse con los criollos, de mentalidad ascetica en cuanto a goces materiales, y el efecto inicial se propagaría.

La inmigración, además, trajo el 'know how' para llevar a cabo emprendimientos agrícolas. Es por eso que la mayoría se estableció en el Litoral, donde las tierras son de buen rinde y la cercanía al puerto facilita la comercialización de los granos.

Estos factores sociológicos provocaron una transformación económica. Hasta poco antes, la actividad principal era la ganadería, pero para poder realizarla se necesitaba de grandes extensiones de tierras. Por consiguiente, solo los hacendados se dedicaban a la exportación de carne. El escaso grado de masividad de esta actividad no podría nunca haber contribuído al boom económico que la Argentina experimentó luego de la mano de la agricultura.

Mas aumentaba la población del país, mas se producía y exportaba. Entonces uno se pregunta como era compatible un país que exporta los insumos que al mismo tiempo destina para alimentarse, ya que el precio en dólares debería ser prohibitorio, como lo es en estos tiempos.
El quid de la cuestión está en que enorme entrada de dolares permitida por el constante excedente de expos sobre impos, tendía a apreciar la moneda y por lo tanto, el productor agrícola sólo exportaba el excedente de lo que vendía a nivel local, ya que su rentabilidad era la misma.

Ahora bien, ¿Cómo introducimos a la industria en un país que era netamente agroexportador, y que con una mano de obra creciente debía encontrar nuevos puestos de empleo para ofrecer?
La Argentina tenía tan pocas distorsiones al comercio internacional, que las exportaciones volaban. La apreciación del peso permitía tener precios acorde a los del resto de mundo. Para mantener esto, pero introduciento la industria buscando generar mas empleo, se debían fomentar industrias cuya actividad se encontrata ya sea al principio o al final de la cadena de exportación agrícola.
Esto es, producción de maquinaria agrícola, insecticidas, herbicidas, semillas, etc., al comienzo de la cadana, e industria alimenticia al final de la misma.
Este tipo de industria hubiera dado empleo, al tiempo que como por entonces no existían países mucho mas adelantados en materia de productividad, su sostenimiento no hubiera exigido distorsiones como impuesto a las impos o devaluaciones competitivas que terminan elevando los precios internos a costa de subsidios pagos por todos los consumidores.
Es decir que debería haberse fomentado industrias con poca conpetencia internacional, y que además permiten prescindir de importaciones. Así la Argentina hubiera dado empleo a una mano de obra creciente, sin tocar los beneficios del boom exportador, es decir los precios relativamente bajos y producción volando.

miércoles 16 de septiembre de 2009

El futuro del Dólar

La fuga de capitales se está reduciendo y al fin parece que la economía se aproxima a encallar en una playa carente del peligro subliminal que la venía asechando (mega devaluación e hiperinflación).
Para lograr esto el Banco Central debió hacer uso de sus reservas acumuladas durante los años de bonanza y El Presidente, por su parte, hizo lo propio con mas de 300 millones de la Anses, que sagazmente supo hacerselos disponibles.

Ésto, sumado al quiebre de tendencia respecto del rumbo de la crisis internacional, permitió mejorar las expectitivas de los privados y por lo tanto, reducir la fuga, quitando presión sobre el Dólar. Pasado lo peor, las empresas poco a poco comienzan a salir del letargo en el que estaban sumidas (a la espera de lo peor) para comenzar a producir de nuevo.
Respecto del valor del dólar, no hay razon alguna dotada de fundamento económico para esperar que este baje (apreciación).
El ministro de economía acaba de declarar que para el año 2010 se espera un dólar a 3,95. Hay que tener en cuenta que una devaluación como esta (de sólo el 3%), debe amortiguarse en el hecho de que se esperan cosechas records, precios de los comodities en alza, posiblemente vencimiento de deudas reprogramados con el FMI, y demas circunstancias favorables que puedan aparecer.

Suponiendo que el dólar ahora está en su valor de equilibrio (Balanza comercial en cero), una devaluación de sólo el 3% no alcanzaría para mantener la competitividad nacional ya que obviamente la inflación será mucho mayor a ese dígito. Quizá lo que se espera es una apreciación de nuestros principales socios comerciales, como la que viene sucediendo con Brasil. Ésto entonces no daría cierto margen para no tener que seguir devaluando, ya que nuestro vecino se estaría "encareciendo" en relación a nosotros.

Para terminar, el Dólar no puede bajar porque su dinámica depende intrínsicamente del nivel de precios de nuestro país, y este NUNCA va a bajar, a menos que venga otro gobierno con ideología diferente al actual, y abra la economía permitiendo que la mayor competencia internacional presione a la industria local a ser mas competitiva o desaparecer.

lunes 24 de agosto de 2009

La economía de Solá

Escuchando a Solá ayer, podemos sacar en limpio que lo que este candidato a presidente quiere en materia económica es una economía que funcione motorizada por el consumo. Peronista recalcitrante a la vista, y por lo tanto un tanto populista, sabe que el consumo es lo que el pueblo quiere y lo que le puede brindar mayor cantidad de votos. Asesorado económicamente por Lousteau, lo que pregona Solá no es para nada irracional, si por ejemplo se tiene en cuenta que la economía mas desarrollada del mundo está también basada en el consumo.
Sin embargo, Solá no repara en el hecho de que Argentina es un país subdesarrollado y por lo tanto, si algún día quiere dejar de serlo, debe sacrificar consumo en el presente, para aumentar su ahorro interno y permitir que se invierta lo necesario en infraestructura. El ahorro que se requiere es privado y público. El ahorro público es condicion necesaria para el ahorro privado. Lo que quiero decir es que sólo si el gobierno prueba ser responsable en materia fiscal, es decir, que logra acumular superávits, demostrará solvencia para que los argentinos no fuguen sus ahorros y entonces se decidan a prestarle.
Las grandes inversiones en infraestructura como rutas, autopistas, mejoras en transporte, redes ferroviarias, túneles para descongestionar tráfico urbano, puertos; deben en su mayoría ser realizadas por el Estado (mas aún si se tiene en cuenta el alto grado de incertidumbre en la Argentina) ya que representan un alto costo hundido, lenta capacidad de repago y además en su mayoría funcionarán como bien público, por lo que deberían ser financiadas por todos los ciudadanos.
Entiendo el discurso de Solá desde el lado de su ideología política. La conclusión que derivamos es que Solá es demasiado populista para un país subdesarrollado como el nuestro.
Hay que sentar las bases para producir y luego intentar ampliar la capacidad de consumo, de lo contrario se tiene una economía propensa a presiones inflacionarias y con un ingreso potencial bajo para siempre.

miércoles 19 de agosto de 2009

Recesión: ¿Políticas de oferta o de demanda?*

Hoy en día el debate a nivel académico (R. Barro vs. P. Krugman) pasa por determinar si para salir de la recesión se debe seguir aumentando el gasto o reducir los impuestos. Trataremos de brindar una respuesta con un análisis que no pretende tener la última palabra ni mucho menos, pero que permite mostrar las implicancias desde un punto de vista keynesiano.

Notación

A= componente autónomo de la demanda agregada (inversión mas gasto público, en una economía cerrada).

c: propensión marginal a consumir.

t: alícuota impositiva promedio.

Tenemos entonces que el nivel de productos es: Y=[1/1-c(1-t)] A (1)

Donde el cociente refleja el efecto multiplicador, es decir, cuanto aumenta el nivel del producto ante un aumento de la demanda inducido por mayor gasto público.

Más precisamente:

dY= 1/[1-c(1-t)] dA (2)

Ahora, mi intención es ver cuánto aumenta el producto ante una rebaja en la alícuota impositiva promedio. Diferenciando la ecuación 1 respecto de t, ceteris paribus, obtenemos la siguiente expresión:

dY= -Ac.dt/[1-c(1-t)]*2 ; con *2 = al cuadrado (3)

Como esperábamos la ecuación 3 tiene signo negativo, indicando que una rebaja de impuestos eleva el nivel de producto, suponiendo nivel de gasto constante.Ahora un simple ejemplo nos mostrará qué política, de oferta o de demanda, aumentará más el nivel de producto:

Datos: A=100; c=0,8; t=0.30: dA= 20; dt= -0,06

En el ejemplo comparo entonces, aumentar el gasto público un 20% contra rebajar los impuestos un 20%.

Situación 1: aumenta el gasto (política de demanda)Reemplazando en la ecuación 2 tenemos que dy= $45,45

Situación 2: reducción de impuestos (política de oferta)Reemplazando en la ecuación 3 tenemos que dy= $24,79

Conclusión: el análisis keynesiano estándar nos indicaría que inflar la demanda mediante una política fiscal expansiva sería una herramienta más efectiva para aumentar el producto que una política de oferta.Una explicación intuitiva para este resultado tendría que ver con que un aumento del gasto se refleja automáticamente en un aumento de la demanda agregada mientras que una reducción de impuestos genera un aumento en el nivel de ingreso disponible, pero no mayor gasto necesariamente.De todas formas, defendiendo la rebaja impositiva, R. Barro parece suponer que el ingreso adicional se gastará todo. Él describe al efecto global de ésta política separando entre un efecto ingreso, que se debe al mayor ingreso disponible y un efecto sustitución, que tiene que ver con el mayor incentivo a trabajar y producir, dado el encarecimiento relativo del ocio. Concluye que reducir los impuestos aumenta más la demanda que la política de aumentar el gasto, ya que al efecto multiplicador (que equivaldría al efecto ingreso, al suponer implícitamente que se materializa todo en mayor gasto del individuo) se le suma el efecto sustitución.Lo único que voy a decir es que me parece una idea interesante. Ahora, con fundamentos, que cada uno saque sus conclusiones. Saludos!

*Este artículo lo escribí en febrero para el blog de un compañero

martes 18 de agosto de 2009

El Mito de la industrialización tardía

Hay evidencia contundente de que los actuales patrones de comercio no reflejan el esquema pro eficiencia del modelo de H.O según el cual para estar sobre la frontera de posibilidades de producción (pleno empleo) el país debía concentrarse en la exportación de aquellos bienes que son intensivos en el factor relativamente abundante. Eso implicaba un uso eficiente de los recursos ya que se estaban explotando las ventajas comparativas, vendiendo un bien aun precio mayor al de autarquía y comprando bienes que son relativamente más caros de producir internamente.
Un país que intente concentrar sus exportaciones en productos capital intensivos sin ser relativamente abundante en capital, según el model de H.O, esta asignando mal la utilización de sus recursos

Así se espera que los países pobres, que son relativamente abundante en factor trabajo (y escasos en capital) exporten bienes intensivos en mano de obra, como es el caso de los productos primarios con escaso valor agregado. A medida que el país se especializa, se comienzan a dar ganancias de productividad que expanden la frontera de posibilidades de producción, lo cual quiere decir que con igual cantidad de recursos se puede producir más. A este fenómeno se lo llama crecimiento. Un país que tiene capacidad ociosa e intenta aumentar el nivel de producción (de la industria por ej) no esta creciendo, sino que solo se está manteniendo, impidiendo que el capital se siga depreciando por la obsolencia y por lo tanto que su frontera se comprima junto con la cantidad de bienes que la economía produce. El pbi per cápita puede crecer, digamos por mayor valor agregado, pero dada la capacidad ociosa se tratará siempre de menores ingresos corrientes que los alcanzados en años anteriores. Por esta razón, y haciendo uso de la teoría del ingreso permanente el ahorro no aumentará.

El crecimiento genuino expande la capacidad instalada (pbi potencial) y permite a través de un aumento en el pbi per cápita y con un sendero de consumo estable, que la economía incremente su ahorro y consecuentemente la inversión -si suponemos perfecta movilidad de capitales y un nivel de credibilidad en materia de protección de derechos de propiedad y cumplimientos de contratos aceptable.
Así, se desenvuelve un proceso en el cual se va acumulando capital, a tasas probablemente más altas que la tasa de crecimiento de la población. El resultado es que al ir creciendo, el país pobre se fue transformando en capital intensivo.
La consecuencia para su patrón de comercio, obviamente es que ahora va a poder producir bienes con mayor valor agregado. El beneficio de esto no es que aumenta el nivel de empleo (porque ya estábamos en pleno empleo), sino que ahora se pueden consumir mas bienes sofisticados (con la utilidad que eso puede representar para cada uno) a menores precios, ya que la importación anterior de los mismos incluía costos de transporte, y además, se pasan a vender productos diferenciados que no son tan volátiles en materia de precios como la producción de comodities original.

¿Se esperaban más ganancias de la industrialización de un país? ¿Se espera mayor nivel de empleo cuando a la hora de elegir se decide por un modelo de tipo de cambio depreciado que favorece a la industria?
Déjenme darles un contra ejemplo. Nueva Zelanda es un país con dotaciones factoriales relativas similares a la de la Argentina, es un país que se concentra en la exportación de productos básicamente primarios: kiwi, carnes, lácteos y lana. La tasa de desocupación en el 2008 fue del 3,5%, y tiene un PBI per cápita que en dólares es casi el doble del de la Argentina. (26 mil contra 14 mil).

Conclusión: la transición hacia una economía industrializada implica la posibilidad de consumir bienes capital intensivos a menor precio (suponiendo que nuestra productividad iguale a la de los países desarrollados) por el menor costo de transporte, y, además, la economía posiblemente se vuelva menos volátil, no hay mucho mas que eso del lado de beneficios. Al que le queden dudas que vuelva a mirar la tasa de desempleo y PBI per cápita de New Zelanda, siendo un país agroexportador.
Del lado de los costos hay que tener cuenta que:
Éste proceso es path dependant, es decir, que las actuales generaciones dependen de las infraestructura y habilidades desarolladas por las anteriores; que requiere inversión de recursos públicos debido a las fallas de coordinación que impiden que nazca espontáneamente una industria (big push) y que mas importante aún, la carrera internacional por ganar productividad en la producción de estos bienes empezó hace tiempo, lo que quiere decir que volverse competitivos es extremadamente difícil.
La opción que queda, si de todas formas se insiste en industrializar mientras seguimos siendo relativamente escasos en capital, es que los consumidores subsidien al sector, por ejemplo pagando en promedio un 40% más por un auto.

Aclaración: lo expuesto se aplica a una situación en la cual se está por decidir que modelo de país seguir., por ej. en el 2002 se decidió seguir el modelo productivo.

sábado 1 de agosto de 2009

Morir con las botas puestas?

Fuga de capitales, crisis internacional, incertidumbre permanente, falta de plan de reactivacion determinado, todo esto mantiene a la Argentina estancada.
Pero yo no veo tan mal la situacion. Sera porque estoy mirando mitad llena del vaso. La Argentina todavia esta a tiempo de llegar a tierra firme si ejecutan con decision un par de brazadas efectivas.
En un marco teorico, podriamos decir que nuestro pais esta cerca de entrar en una Crisis del tipo de Segunda Generacion. En este tipo de crisis tenemos un pais cuya economia crece pero siempre haciendo uso del credito externo e interno. Por diversas razones el nivel de endeudamiento crece y los privados comienzan a preguntarse si el pais podra hacer frente a los pagos de capital e intereses.
Cuando el nivel de endeudamiento sobrepasa un limite, los agentes no renuevan los creditos y entonces el pais se ve obligado a devaluar para hacer frente al retiro de dolares. Pero hay una situacion en que no esta claro si el nivel de endeudamieto es todavia financiable o no, aqui el destino economico del pais depende SOLO de la impresion o expectativas que los ahorristas tienen sobre el gobierno y las medidas economicas que este tomara.

Ese caso me hace pensar en la Argentina actual. Los superavit primario y comercial se mantienen pero con el nivel de actividad cayendo y el gasto publico actuando keynesianamente el equilibrio fiscal peligra y obviamente tambien lo hace el equilibrio comercial, debido al menor volumen de exportaciones post comienzo de la crisis internacional.

El tipo de cambio es alto pero no se disparo abruptamente, lo que hace pensar que todavia el nivel de reservas pueden hacer frente a la fuga de capitales sin tener que aplicar medidas drasticas como un corralito bancario.

He nombrado entonces 3 variables de suma importancia que a la vista de los invesores todavia no lucen tan mal como para decididamente no invertir en la Argentina.
Estamos entonces en el limite, parecido a la crisis de segunda generacion someramente explicada mas arriba.

Que se puede hacer?
La Argentina puede comenzar a recomponer su demanda agregada fomentando la inversion, y no el consumo. Segun Friedman, el consumo de una persona tiende a ser bastante estable durante su vida. La persona se endeuda o presta dinero para mantener siempre un nivel de consumo relativamente constante. Es por eso que alentar el consumo via, creditos por ejemplo, no sera demsiado efectivo.
Por otro lado, el uso del gasto publico tiene un techo debido a la caida en la recaudacion que la crisis provoca.
Segun Keynes, por otro lado, la inversion es extremadamente volatil y es la principal causante de los ciclos economicos (recesiones y expansiones).

Cual es la forma mas rapida de atraer inversiones y recomponer la demanda agregada para nuestro pais?
Me inclino por una fuerte reduccion en las retenciones a la soja. Esto cambiara el rumbo de la actividad economia atrayendo rapidamente capitales que se alejan de los bonos norteamericanos en busqueda de mayor rentabilidad y simultaneamente, una vez mejorada la imagen del gobierno, a revirtir el drenaje de dolares.

Pero parece que el gobierno no lo hara...morira con las botas puestas? Espero que no, ya que hay mas de una derrota en juego.

domingo 26 de julio de 2009

Lets sort things out

Por que cuesta tanto conseguir un buen laburo en Argentina. Acaso es porque:
1_ Con la crisis mundial el ritmo de actividad cayo,
2_ Porque las tasas de rentabilidad en nuestro pais no son atractivas
3_ Porque con el modelo productivo se requieren mayor numero de trabajadores con menor nivel de estudio (industria),
4_ O acaso es por la gripe porcina que paralizo todo

Bueno en mi opinion, cada uno uno de estos factores contribuye a empeorar el problema del desempleo y en todas hay parte de culpa de los gobernantes por no haber tenido la sagacidad necesaria para suavizar el impacto de cada uno de ellos.
Empezando por la crisis internacional, desde el momento que los Kirchner juraron que ibamos a vivir con lo nuestro iniciaron un comportamiento concecuente con dicha afirmacion, que aislo a la Argentina de todo tipo de credito externo. Hay que ser muy obtuzo para no prever que el viento de cola no iba a durar para siempre y que por lo tanto tener la posibilidad de obtener credito para ejecutar politicas expansivas era impresicindible. Eso es lo que hicieron los paises serios que YA estan dando por terminada la crisis.

Respecto a las tasas de rentabilidad, estas no deberian ser bajas, al contrario. Hay tan poca inversion en un pais sin reglas de juego claras que el rendimiento de la inversion deberia ser altisimo. La inversion a la que me refiero es aquella que amplia la capacidad productiva del pais y que por lo tanto contribuye al crecimiento sostenible. Y no a la inversion en Real State, que si bien genera empleo de mano de obra es un tipo de gasto que sirve para reactivar la economia pero no para generar empleo sostenible. Una vez que se termina la obra o que se satisface la escases de vivienda la inversion se detiene.

Entonces si no hay rentabilidad baja que es lo que sucede que las empresas internacionales no vienen en manada a aprovechar la alta rentabilidad de un pais con un mercado cautivo, con economia creciendo (desde que comenzo el modelo), con salarios reales bajos, etc.
El problema es que hay tanta incertidumbre respecto al futuro argentino, que las empresas requieren una tasa de rentabilidad muyyy alta para arriesgarse a invertir en un pais donde hasta el consumidor pierde confianza con el tiempo.
Otra vez, culpa de los gobernantes por haber puesto trabas al modelo que ellos mismos eligieron.

El punto 3 esta relacionado con el 2, vienen tan pocas empresas que los estudiantes recien egresados tienen problemas para conseguir empleo. Posiblemente mas problemas de los que enfrenta con trabajador de la construccion, o un plomero (la gente arregla y no compra de nuevo el calefon), un trabajador de cualquier industria que enfrenta menor competencia debido al alto precio del dolar y a la disminucion de importaciones.
El gobierno asi, esta dilapidando recursos al invertir en educacion y obtener una muy baja tasa de retorno. Ya que posiblemente muchos estudiantes no lleguen a aplicar lo aprendido en la facultad sino que deben adaptarse a trabajos que exigen menor grado de especializacion.

4_ Gripe Porcina, esto fue completamente un error del Gobierno, que se preocupo solo por ganar las elecciones y no puso nada de antencion en lo que estaba suceciendo en todo el mundo y en el grado de seriedad y celeridad de las medidas del resto de los paises tomaba para evitar la dispercion de la pandemia. La enfermedad paralizo a la Argentina y agrego gravedad al fenomeno estanflacionario que ya comenzaba a vivir.

Conclusion: el segundo gobierno de los kirchner no tendria q haber existido. Kirchner fue util para evitar la anarquia en el 2003, pero en el 2007 deberian haberse efectuado cambios que este tipo de gobierno no estaba en condiciones de llevar a cabo.